Compostadora

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Siguiendo con nuestro compromiso ambiental, en Casa Rural Santa Bárbara hemos instalado una compostadora en un rincón del jardín que no tenía mucha utilidad, de esta forma aprovechamos el espacio existente y ayudamos a nuestras plantas y árboles transformando materia orgánica que se genera tanto en el jardín como en la casa.

Compost finalizado

El compost es un abono natural creado a partir de la acción de bacterias y hongos sobre los residuos orgánicos o biológicos del hogar (restos de comida, plantas secas, etc). Conseguimos una doble función: servir como abono para mejorar las propiedades del terreno de nuestro jardín, es decir, de alimento para las plantas y, a la vez, reciclamos los residuos de la casa usándolos para el compost. A diferencia de la simple fertilización mineral, el compost ayuda a conservar y mejorar la fertilidad de la tierra y es una solución para contrarrestar la problemática de la disposición de los residuos sólidos orgánicos domésticos.

 Emplazamiento compostadora

Una vez decidido el emplazamiento, hemos retirado la cubierta vegetal, permitiendo que la compostadora no retenga demasiado agua y que las lombrices y bichitos del suelo puedan subir y ayudarnos con la transformación de nuestra materia orgánica en compost. Para su construcción hemos utilizado madera certificada FSC, procedente de bosques sostenibles. Para un mejor funcionamiento y facilitar el trabajo, diseñamos una compostadora con los laterales y parte trasera fijos, y en la parte delantera hemos machihembrado las tablas para que sin necesidad de herramientas podamos acceder a la altura deseada y sea fácil la extracción de compost de la parte inferior y el relleno en la parte superior.

Compostadora CRSB: Inicio compostación

En la compostadora añadiremos diferentes productos o desechos, como peladuras de verduras y frutas, restos de cortar la hierba del jardín, ramitas y hojas secas de la poda de arbustos, posos de café, cenizas de hogar y caldera de pellet, cáscaras de huevo, cartón, papel sin tintar, virutas y serrín de madera, etc. Vamos intercalando capas de diferentes productos húmedos o verdes y secos, con capas finas de tierra y serrín, y en torno a los 5 meses obtenemos un buen compost para nuestro jardín.

Con la acción de la compostadora, en combinación con la recogida de alimentos para nuestras amigas ponedoras, los residuos orgánicos que se producen en nuestra casa son mínimos.